Si la vida no te alcanza

Una vez un economista me dijo que debería vivir en Plutón, ya que allí un día equivale a varios días en la Tierra. Aunque me lo dijo hace varios años, recién ahora lo busco en internet. Tenía razón, un día en Plutón dura aproximadamente 153 horas, las que equivalen a unos 6.4 días terrestres. ¡Wow, cuántas más cosas podría hacer!

Recuerdo que hubo un tiempo, hace algunos años ya, en los que  –al revés de los mortales– me deprimía los días viernes. Mientras todos a mi alrededor celebraban porque se acercaba el fin de semana, yo me amargaba por todas las cosas que no había alcanzado a hacer y las horas que tendría que ocupar de mi sábado y/o domingo para sacar lo urgente de lo urgente. Nadie puede.

También me acuerdo cuando mi mamá me decía que no fuera tan trabajólica y que me cuidara. ¿Saben lo que le respondía? Que el día que me muriera tendría todo el tiempo para descansar. Craso error. No sé si soy doctora frustrada, igual creo que tengo buen ojo clínico, pero entre mis pasatiempos favoritos está leer y escuchar podcast sobre salud y cómo tener una mejor calidad de vida en estos locos tiempos hiperconectados. Motivada por mi preocupación por el buen dormir, hace unos meses leí el libro “Por qué dormimos”, escrito por el científico inglés y profesor de Neurociencia y Psicología en la Universidad de Berkeley, California, Matthew Walker. En él, Walker sostiene que dormir es uno de los aspectos más importantes, pero menos comprendidos de nuestra vida. Hasta que lo leí, con asombro me di cuenta que yo era una de las que no lo entendían. Desde entonces cuido mi sueño y trato de dormir más temprano (dentro de lo posible) para conseguir un sueño reparador. Walker dice que quienes no lo hacen y, por ejemplo, manejan un auto al día siguiente, lo hacen peor que si estuvieran bajo los efectos del alcohol. Con todo lo que eso puede implicar. Por su parte, Marcos Apud, psicólogo argentino y biohacker que ayuda a las personas a optimizar su cuerpo, mente y energía, en una entrevista en el podcast español “Tengo un plan”, asegura que desde hace 100 años los seres humanos quitamos dos horas a nuestro sueño. Hoy dormimos un promedio de seis horas, cuando necesitamos ocho u ocho y media (siete mínimo).

Y aquí viene el sentido de esta sección. Obsesionada por el paso del tiempo, y cómo cada semana, mes, año transcurre más rápido que el anterior, he ido completando una lista de acciones que me permiten ahorrar tiempo para destinarlo a las cosas que importan y que aquí quiero desarrollar.

Aquí les comparto la primera acción/consejo: en un restaurant siempre pidan los bebestibles y comestibles juntos. Llega todo de una vez y uno espera menos =) Y si andan con poco tiempo, pidan la cuenta cuando les lleven la comida. No falla.